domingo, 11 de septiembre de 2016

Marea Indomable



Un roce suave. Por fin probaba la metáfora hace mucho conocida  dedos de nube.
Soñaba que los caminos trazados en aquellas manos serían los suyos. Sintió las uñas cortas y bien cuidadas. Apreció la ternura al entrelazar los dedos con los suyos. Deseó que entrelazasen también los destinos en aquella caricia.

No le importaba el mundo al otro lado de la ventanilla del coche,  ni siquiera la velocidad imprudente a la cual viajaban. Le importaban las olas que aquellas manos producían en su cuerpo, aunque no estuvieran sobre él.
Era noche, era brisa, esa humedad marina que nos envuelve y empaña...
Era latido.

En la curva de aquellas palmas, ansiaba entregarle el mar.
Le cogió una de las manos. Humedeció los dedos con los labios, sorbiéndoles la sal... el gusto.
De la noche que el llevaba, deseaba la tempestad instalándose en su intimidad... en su cama.
Y de repente aquellos dedos chapoteaban por sus muslos.
Y el espacio en que se tenían resultaba estrecho. Era Pleamar.
Sintió el oleaje del placer lamiéndole entera, cuando hecha espuma, la mano derecha de el se deslizó por la frontera de su playa... puerto de quimeras.

Su urgencia hizo que cambiaran de rumbo, pues en sus mapas, los océanos cambiaban de lugar , los cursos de sus ríos se encontraron en el roce de los labios. Corrían hacia la misma desembocadura.

Las manos exploraban los relieves húmedos . Vertían los quereres en cómplices gemidos  mezclando los líquidos.
Ella sintió  el deseo escabulléndose por sus muslos...
Lo invitó a navegar sin brújula por el indómito mar de su bajo vientre. Le abrió las olas donde el buceó en un mar de caricias.
Ella, atrevida, le dejó recorrer sus rutas.

Sonrió al descubrir que ella era la Luna controlando las mareas vertientes de su delirio-hembra. 
Y, se formó un único deseo-perla...

"Amanecer todos los días en la espuma de aquella ola caliente que brotaba de ella."

Amie


5 comentarios:

MaRía dijo...

Dibujaste la pasión de la urgencia
con hermosos trazos de ternura

me encantó ¡¡


besos rubia hermosa ¡¡

María Perlada dijo...

Mmmm mi preciosa Amie qué bien lo has narrado , he visualizado las escenas como si lo estuviera viviendo, y esas olas en él cuerpo de la playa, él dice de esos dedos, esas vertientes en su delirio y ese deseo perla del final me ha maravillado , con lo que a mi me gustan las perlas que preciosa definición lo diste.

En verdad venir a tu blog es estremecerse mi querida Amie, me encanta como escribes. Un lujo leerte.

Un beso enorme, preciosa.

María Perlada dijo...

Persona por los errores me rsukts difícil escribir con el móvil, no se cómo se ha escrito él dice de esos dedos ... Quise decir el deseo de esos dedos.

Aprovecho para darte mas besos muacksssss.

Rodrigo Fúster dijo...

Antes que lograra impedirlo, enterré profundamente mis caderas entre sus piernas hundiendo toda mi humanidad en ella, empujando su placer al límite, al llanto, a gritos y palabrotas vulgares, que escapaban de su boca.. gemía como una gata herida y se doblaba para enterrarse aún más.... no pude contener mi excitación y me desvanecí entre sus piernas soltando todo el néctar dentro de ella, expulsado a chorros.... y salí de ella para soltar el segundo aliento sobre su vientre, dejando que mis dedos le siguieran consintiendo placeres mientras se desvanecía sin decir palabra... su cuerpo cayo inerte, parecía suspendida en el aire, sin soltar sus piernas amarradas entre si tras mi espalda y unas manos unidas en oración y suplica, le cerraron el paso a mis ganas pidiendo clemencia, mientras soltaba a delicados chorros todo lo que yo había dejado dentro...

Manolo Blog dijo...

El deseo mana abundante cuando se deja en buenas manos, hermana...