sábado, 25 de marzo de 2017

Escribo con los largos dedos de la caricia





Hoy puedes acostarte en mi cama y contarme mentiras.
- Decir, no sé...
Que el amor tiene la forma de mi mano.
O que mis besos son preguntas que no dejas que te haga nadie, solo yo.
Que las flores bordadas en los pliegues de mi sábana,
son de jardines perfectos, que antes sólo existían en tus sueños.
Y que en la curva de mis brazos,
las horas son más pequeñas que una voz que en la oscuridad se desvanece.

Hoy puedes desgarrar ciudades en el mapa de mi cuerpo,
e inventar que descubriste una patria soleada,
donde te gustaría morir y también haber nacido.

A mí no me importa lo que me digas esta noche.
Conozco el polen abundante de los pétalos, (su rojo imposible).

Pero mañana, antes de partir no digas nada,
No beses la espalda de mi sueño.
Llévame contigo para siempre, o deja que siga durmiendo sobre tus ojos .
Yo no quiero ser sólo un nombre tumbado entre otros nombres.

Amie

4 comentarios:

Manolo Blog dijo...

A veces conseguimos encontrar ese momento fugaz en el que todo cobra sentido... para desvanecerse, poco después, convirtiéndose en un sentido.

Y así vivimos la vida... momento a momento.

Aprovechémoslos. Carpe diem.

María Perlada dijo...

Qué bonito lo que has escrito, mi preciosa Amie, me dejas sin palabras esa es la verdad.

Intensidad en tu sentir.

Besos enormes.

Sebastian Pinto dijo...

Desde luego las horas se estiran infinitamente cuando te vas

Unknown dijo...

Precioso!!